Decidí empezar un diario.
Siempre he llevado diarios, muy personales, muy vaciaderos de mis emociones más viscerales y mis saltos, mis miedos, mis afectos, desafectos, cosas así que a la larga dejan de importar porque se dejan de sentir pero me sirven como un registro emocional de mi crecimiento constante (más allá de la muerte). Nunca he llevado un diario diferente, y ahora me interesa hacer uno de otro modo, de otra naturaleza, que atienda más a mis búsquedas ontológicas, literarias, a eso que siempre se le ha llamado "el teatro del mundo", mi rol, mi creación de mí mismo.
No he registrado, por ejemplo, mis métodos de escritura, ni mis preocupaciones, así en algo tangible y duradero que me sirva como referencia a futuro, o como curiosidad, como un "ah, este día fue cuando empecé..." o cosas así. He escrito mucho aquí mismo en referencia a estas cosas, en Twitter, tenido tantas conversaciones, pero si yo quiero buscar, si quiero ponerlo todo como evidencia, me resulta complicado buscar entre correos y memoria y Catatonia y citas en Tumblr y favoritos. Las razones son muchas, y sí, unas de ellas es que puedo morir en cualquier momento y otra de ellas es que si eso pasa quiero que quede de mí algo en lo que yo me vaya volcando por completo y permanezca más allá de la memoria de quienes me han tomado aprecio y me hablen después de morir. Y es que siempre he querido ser un libro, y aunque en los libros que hago hay mucho de mí, y yo digo que todo lo escrito es autobiográfico, también es que siempre he sentido mi vida como una novela, porque mi forma de vivir se entrama y enreda entre leitmotivs y ríos metafísicos por los que me dejo llevar para poder hacer (digamos que todo lo que hago lo hago porque siento que así debo hacerlo, porque eso me va escribiendo la pluma del universo en la que no veo casualidades sino causalidades), y así es como quiero ser en libro. Quiero escribir un libro de lo escrito por mí, lo que me escribe a mí, y quiero en ese libro reflejar eso de mi vida que me llega y me hace hacer.
He traído esta inquietud desde hace tiempo, pensándola mucho, porque desde hace tiempo todo lo que he hecho atrás ha ido acomodándose, y lo que antes parecía caos inconexo ha ido develándose como una trama en la que cada paso, cada acción, cada persona que he conocido, ha vuelto de cierto modo (cada una de distinta e individual manera) a confluir en las acciones y los ejes de todo lo que vivo. Mis propias lecturas, todas, han adquirido un valor personal impresionante para mi desarrollo en todos los sentidos, y ya nada de lo que hago, escucho, leo, veo, pienso, pasa, se desrelaciona con la generalidad de mi vida, la totalidad de mi universo. Empiezo a verme como una obra de arte, pero entendiéndose esto no en que yo me sienta una obra de arte, algo Narciso, sino en que, como en el cuerpo, mi cuerpo, todo tiene una función estética, en la que lo individual se ensancha a lo universal, lo universal se especifica, y ese punto de unión de esos dos círculos, la particularidad, mi particularidad, se escribe de modo paralelo a mientras se vive y se lleva a cabo.
Mi diario tendrá la función de registrar todo eso, de explorar los modos en los que el universo me mueve, en los que las distancias desaparecen cuando se encarnan en mí tantas cosas, en los que mis búsquedas traen respuestas y esas respuestas se convierten en escritura, en los que lo que quiero escribir y no sé cómo se van aclarando con lo que me pasa y quisiera que me pasara, en los que el haber leído una vez frases como "Amor constante más allá de la muerte"o "Marzo me gusta por los caracoles" o "Por eso el día lunes arde como el petróleo" o "Fumo mucho, demasiado" o "April is the cruelest month" o "lo amado mueve al amante" o "Yo me quiero perder en tus ojos. Yo no quiero salir allá afuera." (por ejemplo) significa que esas frases se repetirán por mí de tantas maneras como vienen las olas siempre siendo olas pero a la vez siempre siendo distintas.
Resta empezarlo, antes de que las cosas que suceden ahora se acompleten, porque a la vez quiero plasmar esa sensación de descubrimiento, esa sensación de cuando se me aclara por un instante todo y todo lo que he venido haciendo adquiere forma sólida.
Será ir a la papelería a comprar un cuaderno, porque qué.
Siempre he llevado diarios, muy personales, muy vaciaderos de mis emociones más viscerales y mis saltos, mis miedos, mis afectos, desafectos, cosas así que a la larga dejan de importar porque se dejan de sentir pero me sirven como un registro emocional de mi crecimiento constante (más allá de la muerte). Nunca he llevado un diario diferente, y ahora me interesa hacer uno de otro modo, de otra naturaleza, que atienda más a mis búsquedas ontológicas, literarias, a eso que siempre se le ha llamado "el teatro del mundo", mi rol, mi creación de mí mismo.
No he registrado, por ejemplo, mis métodos de escritura, ni mis preocupaciones, así en algo tangible y duradero que me sirva como referencia a futuro, o como curiosidad, como un "ah, este día fue cuando empecé..." o cosas así. He escrito mucho aquí mismo en referencia a estas cosas, en Twitter, tenido tantas conversaciones, pero si yo quiero buscar, si quiero ponerlo todo como evidencia, me resulta complicado buscar entre correos y memoria y Catatonia y citas en Tumblr y favoritos. Las razones son muchas, y sí, unas de ellas es que puedo morir en cualquier momento y otra de ellas es que si eso pasa quiero que quede de mí algo en lo que yo me vaya volcando por completo y permanezca más allá de la memoria de quienes me han tomado aprecio y me hablen después de morir. Y es que siempre he querido ser un libro, y aunque en los libros que hago hay mucho de mí, y yo digo que todo lo escrito es autobiográfico, también es que siempre he sentido mi vida como una novela, porque mi forma de vivir se entrama y enreda entre leitmotivs y ríos metafísicos por los que me dejo llevar para poder hacer (digamos que todo lo que hago lo hago porque siento que así debo hacerlo, porque eso me va escribiendo la pluma del universo en la que no veo casualidades sino causalidades), y así es como quiero ser en libro. Quiero escribir un libro de lo escrito por mí, lo que me escribe a mí, y quiero en ese libro reflejar eso de mi vida que me llega y me hace hacer.
He traído esta inquietud desde hace tiempo, pensándola mucho, porque desde hace tiempo todo lo que he hecho atrás ha ido acomodándose, y lo que antes parecía caos inconexo ha ido develándose como una trama en la que cada paso, cada acción, cada persona que he conocido, ha vuelto de cierto modo (cada una de distinta e individual manera) a confluir en las acciones y los ejes de todo lo que vivo. Mis propias lecturas, todas, han adquirido un valor personal impresionante para mi desarrollo en todos los sentidos, y ya nada de lo que hago, escucho, leo, veo, pienso, pasa, se desrelaciona con la generalidad de mi vida, la totalidad de mi universo. Empiezo a verme como una obra de arte, pero entendiéndose esto no en que yo me sienta una obra de arte, algo Narciso, sino en que, como en el cuerpo, mi cuerpo, todo tiene una función estética, en la que lo individual se ensancha a lo universal, lo universal se especifica, y ese punto de unión de esos dos círculos, la particularidad, mi particularidad, se escribe de modo paralelo a mientras se vive y se lleva a cabo.
Mi diario tendrá la función de registrar todo eso, de explorar los modos en los que el universo me mueve, en los que las distancias desaparecen cuando se encarnan en mí tantas cosas, en los que mis búsquedas traen respuestas y esas respuestas se convierten en escritura, en los que lo que quiero escribir y no sé cómo se van aclarando con lo que me pasa y quisiera que me pasara, en los que el haber leído una vez frases como "Amor constante más allá de la muerte"o "Marzo me gusta por los caracoles" o "Por eso el día lunes arde como el petróleo" o "Fumo mucho, demasiado" o "April is the cruelest month" o "lo amado mueve al amante" o "Yo me quiero perder en tus ojos. Yo no quiero salir allá afuera." (por ejemplo) significa que esas frases se repetirán por mí de tantas maneras como vienen las olas siempre siendo olas pero a la vez siempre siendo distintas.
Resta empezarlo, antes de que las cosas que suceden ahora se acompleten, porque a la vez quiero plasmar esa sensación de descubrimiento, esa sensación de cuando se me aclara por un instante todo y todo lo que he venido haciendo adquiere forma sólida.
Será ir a la papelería a comprar un cuaderno, porque qué.
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